
Un año más, el norte se prepara para acoger al mundo del cómic con las XXXI Jornadas del Cómic de Avilés, cuyo programa ya conocemos al detalle y que volverá a convertir la ciudad en punto de encuentro para autores, profesionales y aficionados al noveno arte.
Desde este martes 8 de septiembre y hasta el sábado 12, las calles de Avilés volverán a llenarse de viñetas, personajes e historias en una de las citas más esperadas del calendario comiquero. Una cita anual e imprescindible para los amantes del cómic que, año tras año, apuesta por el encuentro cercano entre los profesionales y el público, creando un espacio en el que compartir, conversar y disfrutar de la historieta en todas sus formas, además de compartir la espectacular gastronomía asturiana.
Este 2026, las Jornadas celebran nada menos que su trigésimo primera edición, consolidándose como uno de los grandes referentes del panorama nacional. A lo largo de estos cinco días, el programa estará marcado principalmente por las charlas y coloquios con los autores invitados, que permitirán conocer de primera mano sus trayectorias, influencias y experiencias dentro del mundo de las viñetas. Entre los invitados de este año destacan nombres internacionales como Stipan Moria, Declan Shalvey, Dan Watters, Juni Ba o Matthew Rosenberg, a los que se suma buena parte de los talentos nacionales, como lo son Danide, Ana Oncina, Natalia Velarde, David Morancho, Homs, Keko, Fernando Dagnino o José Villarubia, entre tantísimos otros.
Para los más desconectados del lugar, cada jornada culminará con las esperadas sesiones de firmas, en las que los autores que han ido dado charlas durante el día tendrán su momento para encontrarse cara a cara con los lectores.
Este año, el cartel de las Jornadas corre a cargo de Raquel Gu, mientras que la ya tradicional lámina de Enrique Vegas, que se entrega a los asistentes durante la gala de clausura, está protagonizada por Nightwing saltando de tejado en tejado por la ciudad.
Cinco días en los que Avilés volverá a demostrar que el cómic no solo se lee: también se vive, se comparte y, sobre todo, se celebra.
