RESEÑA Pink, de Kyoko Okazaki

Pink de Kyoko Okazaki se encuentra dentro del género manga Josei. La demografía que es la parte de la estadística, que trata de los habitantes de un país, determina los diferentes géneros del manga en Japón. En este caso el género Josei apareció en la década de los ochenta, cuando las chicas que leían Shôjo, querían un contenido más maduro.

El género Josei se centra en historias de mujeres en el día a día, con una visión más realista que el género Shôjo. Al igual el romance es realista, tiene escenas de drama y sexo, situaciones incómodas y desesperadas, que hará que la persona que lo lea, se sienta identificado con los personajes, conectando de tal modo que sufras y ames con ellos. Dentro de este género existe un subgénero que va dirigido a mujeres que tratan relaciones femeninas homosexuales.

Kyoko Okazaki fue atropellada el 19 de mayo de 1996 por un conductor ebrio y sigue con rehabilitación, aún así su trayectoria como mangaka, podemos encontrar obras como “Virgin” 1985 y también en la década de los 80 escribió una serie de larga duración “Tokyo Girl Bravo” en la revista CUTIE.

De 1993 a 1994 hizo “River´s Edge”, en el que retrata los problemas experimentados por los estudiantes de secundaria que viven en un suburbio de Tokio.

Pink apareció originalmente hace treinta años en la revista ‘New Punch Zaurus’ en 1989. En esta década fue cuando Okazaki se consolidó autora representativa del mundo femenino. Sus ilustraciones son un continuo representar los deseos e inseguridades de las mujeres al enfrentarse a los cambios de valores y de las expectativas de la sociedad capitalista moderna.

El argumento se basa en la vida de Yumiko, una secretaria que en sus ratos libres se dedica a ser mujer de compañía. Tiene en su casa un cocodrilo que le cuesta económicamente bastante mantenerle. Tiene una hermana pequeña junto con la retorcida madrastra.

Un día conoce al joven Hauro que irrumpe en la vida de Yumiko dando un giro en el devenir de ella.

Yumiko representa a una chica soltera que tiene un grado de satisfacción en su vida inusual en estos tipos de relato. Ella consigue lo que se propone, a diferencia de las compañeras de trabajo de la oficina, que anhelan poder ganar más dinero, esperan que se les presente un príncipe azul, que las lleve a otra dimensión de color de rosa. Yumiko piensa que si se permiten algunos trucos en su vida, podrían llevar la vida que ellas quisieran.

Hauro es la antítesis de Yumiko. El contempla matar al cocodrilo Croc, pero no tiene agallas. El desea escribir la obra maestra de su vida, y tan solo consigue recortes de novelas de otros autores. Es incapaz de expresar lo que siente en sus escritos, y es aburrido. También trata de ganar dinero manteniendo relaciones sexuales con la acaudalada madrastra de Yumiko, sin embargo se encuentra incapacitado para actuar. Es difícil discernir si Hauro se preocupa por algo.

La felicidad de Yumiko viene dada por las acciones que hace, ser capaz de vengarse de la muerte de su cocodrilo Croc. Ella se ve tonta en numerosas ocasiones, aún así no responde a estereotipos.

El personaje de madrastra basa su vida en valores de la sociedad en la que vive. Interpreta los papeles según vienen dados, sin cuestionarse, y adoptando en este caso el papel de mala madrastra.

La obra rompe estereotipos de géneros . Resulta interesante cómo trata temas tabúes como la prostitución desde una visión ficticia y sin dramatizar. Yomiko ejerce la prostitución, necesita dinero y para ella vender su cuerpo tiene más ventajas que inconvenientes. El personaje aspira a que la mujer consiga la felicidad.

Otro de los temas que trata la autora en Pink y que capturo, es la mentalidad que se engendró después de la década de los 80, en la que el vacío y la soledad en una sociedad llena de bienes materiales e información, en la que el símbolo principal es Japón, se juntan con la codicia y el deseo.

En el apartado artístico Okazaki presenta un estilo caricaturesco y abocetado, y muy arrollador. Nos recuerda a otra coetánea Ai Yazawa autora de Nana. Presenta rasgos elocuentes y reflexivos.

Este estilo de Okazaki está influenciado por el mundo de la moda, dado a que ella fue ilustradora de moda y sus mangas bebieron de esta influencia.

Para entender el manga de esta autora, hay que retroceder en el tiempo a la ‘Generación del 24’ año 24 de la Era Shôwa, a las autoras de manga nacidas entorno 1949. En este periodo comienzan las primeras mangakas, configurando géneros y subgéneros dentro de las demografías femeninas y creando estilos. Entre otras está Riyoko Ikeda, Moto Hagio etc.

Okazaki fue heredera de esta generación, siendo una de las figuras claves en el manga femenino. Aporta un nuevo horizonte en el que la mujer va más allá de encontrar pareja y de un buen marido.

La adaptación gráfica de esta obra al sentido de lectura Occidental se realizó en Japón en el 2006, con estrecha colaboración con la autora. La edición actual del 2018 es por parte de la editorial Ponent Mon, un tomo de tapas blandas de color de rosa, sencillo y resultón.

Sobre Rafa Piriz

Lector de cómics de diferentes géneros. Creo que hay grandes obras en manga, en cómic europeo, en superhéroes etc. Si tuviese que elegir un tema, los sociales son los que más me gustan, aún así disfruto de cualquier historia y de cualquier tema.

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