RESEÑA Siete para la eternidad, de Rick Remender y Jerome Opeña

siete para la eternidad

Distopías, ciencia ficción y fantasía son algunos de los géneros más explotados junto al terror, dentro de los cómics que están llegando a nuestras costas por parte del cómic independiente americano. Rick Remender es uno de los autores más prolíficos dentro de la editorial Image, con Clase Letal tenemos una fantástica serie sobre adolescentes, en Low, una historia post-apocalíptica con el optimismo de fondo y en Ciencia Oscura tenemos un drama familiar en medio de una odisea entre multiversos. Ahora nos ofrece lo que podría ser un cocktail de estos géneros con Siete para la eternidad, que junto al dibujante Jerome Opeña, nos presentan una obra que nos mezclará la aventura en un futuro distópico con la fantasía clásica.

En esta historia nos iremos a la tierra de Zhal, un lugar baldío, desolado y casi apocalíptico donde reina el llamado ‘Dios de los susurros’, un personaje que está ganando el poder de la omnipresencia cumpliendo los deseos de la gente a cambio de su libertad. Además, este tirano tiene toda una red de espías y soldados que tienen subyugada a su población. Con esto Remender hace una analogía a la privacidad en internet y el poder de plataformas como Google o Facebook.

En medio de este panorama, tendremos a nuestro protagonista, Adam Odisis, un caballero cuya familia ha sido firmemente contraría al sometimiento de este malvado dios y que lucha por mantener su libertad. En un primer momento, veremos cómo un hecho traumático pondrá a nuestro protagonista en la posición de tener que decidir hacer una visita a este dios y decantarse por someterse como el resto de la gente o acabar por ponerse en contra de su autoridad.

Con esta premisa, Remender nos pondrá las bases de lo que promete ser una epopeya llena de acción con una fuerte inspiración en el género de los superhéroes aunque bien teñido como para no tener esa sensación a primera vista.

La ambientación y el fondo de la obra bien podría catalogarse dentro del género fantástico de corte distópico, recursos como unas cartas introductorias a cada número o el elemento de la magia, que seguro tendrá un gran protagonismo según avance la obra, nos indica todo ello. La ambientación diseñada por Jerome Opeña como arquitecto de esta obra, nos meterá de lleno en un mundo extraño y desolado, calamares flotantes, ciudades inverosímiles, y todo tipo de locuras que puedan pasarse por la cabeza de sus autores, caben en esta serie.

El estilo de Remender para esta obra no varía en cuanto a sus otros trabajos en la editoral, sus diálogos se entremezclan con una narración intensa con ciertos recursos que ya son marca de la casa. La buena interrelación y presentación de sus personajes principales se adereza con giros dramáticos y alguna que otra muerte sorpresa como suele ocurrir en las historias de Remender.

Para salir de lo habitual, tenemos a Jerome Opeña que viene de encargarse del dibujo de grandes colecciones de Marvel como los Vengadores de Jonathan Hickman. Su estilo parece casi anárquico, un sin fin de finas líneas que acaban formando algo maravilloso. Lleno de detalle y como ha quedado patente en esta obra, Opeña se consolida como uno de los grandes “compositores” a la hora de generar conceptos y diseños que rompen con todo sin dejar de aportar un realismo que pocos consiguen.

Y para dar orden a la locura que supone enfrentarse a las láminas que presenta Opeña, tenemos al maestro en el caos, el colorista habitual de dibujantes como Sean Murphy, Matt Hollingsworth. Que no solo se le puede atribuir el mérito de interpretar perfectamente lo que quieren mostrar estos dibujantes, si no que ambienta las escenas de una manera muy natural. Para esta obra tenemos una fuerte presencia de colores fríos como el morado o los azules que aportan una atmósfera fantástica a esta distopía que es justo lo que necesita.

Más adelante tendremos la incorporación de James Harren (Rumble) al dibujo que seguro nos dará un pasaje lleno de acción que es hacia donde apunta este primer arco, que nos deja con unas ganas locas de seguir conociendo más, porque realmente esta primera entrega no pasa de ser una presentación de lo que veremos a continuación.

Estamos ante una de las colecciones del año, Siete para la eternidad es uno de esos trabajos donde todo su equipo conecta entre sí y aporta un valor añadido a la obra, espectáculo en estado puro para el lector.

Sobre Alfredo Matarranz

Fundador de Tomos y grapas. Friki y aprendiz de youtuber. Amante del cómic, el dibujo y cienes de frikadas varias. Poco más que añadir su señoría!

2 Comentarios “RESEÑA Siete para la eternidad, de Rick Remender y Jerome Opeña

Deja un comentario