RESEÑA Un poco de humo azul, de Rubén Pellejero y Denis Lapière

Un poco de humo azul

Una bonita historia de amor en el marco de una dictadura, en algún país de Europa del Este, que reprime y controla todo movimiento intelectual – liberal y de sus torturas como modo de ejecución.

La antigua U.R.S.S. ejerce una primera fase militar de control en los países del Este, y tras ello una total ocupación a través de la imposición de sistemas políticos que reproducían el modelo soviético. Los ministerios claves como interior y justicia eran controlados, destruyendo cualquier fuerza política burguesa agraria liberal.

En este trasfondo de escena se desarrolla esta historia en que las depuraciones, purgas, juicios, deportaciones masivas, eran visibles y que tenían como cometido servir de ejemplo. Se trataba de someter a los ciudadanos al estado, sin tener derecho alguno. No valía la pasividad, sino que había que colaborar con un estado totalitario y policial.

Las críticas de Occidente caían en saco roto, el comunismo ganaba la batalla de la propaganda y los derechos humanos eran eliminados.

En enero de 1977, un grupo de ciudadanos checos (Carta 77), denuncio las violaciones de los derechos humanos y el incumplimiento de acuerdos internacionales suscritos por su país.

En 1985 Mijail Gorvachov, declaró que su país ya no volvería más a interferir en las decisiones políticas de sus aliados del Pacto de Varsovia. Al partir de ese momento cada pueblo tendría derecho a elegir su destino.

A partir de aquí, se trataba de salir de la crisis y para ello reemplazaron la ortodoxia comunista por la ortodoxia liberal. Abandonar la planificación para restablecer el mercado, dentro de un contexto democrático.

Sobre este escenario se desarrolla la historia de ‘Un poco de humo azul’. De cómo influyó en los ciudadanos en general y de forma en particular, como la  historia que narra la obra Pellejero y Lapiére.

Un fotógrafo llega a un hostal de carretera, allí se encuentra a Laura, la hija de la propietaria de bar. Tras un primer contacto, el fotógrafo consigue que Laura le cuenta un periplo de su vida, en el que la represión de una dictadura comunista marca a cada uno de los personajes.

Cada tres semanas se repite el traslado de los mismos prisioneros desde la cárcel hasta el lugar de tortura. Llamada la ruta de las damas. En el camino, en una cuesta que hace que el camión reduzca considerablemente la velocidad, es hay donde las mujeres y las madres ven a sus parientes, entregándoles pequeños alimentos y cigarrillos.

En ese lugar Laura se enamora de Ludvik, uno de los prisioneros. Utilizando los cigarrillos como modo de contactar con él, se va cuajando una bella historia de amor, en un lenguaje casi poético.

Laura vive en un hostal de carretera con su madre. A ella no le gusta su forma de vida. Al conocer a Ludvik es para ella un alivio. Tras el fin del encarcelamiento de Ludvik, ellos comienzan una nueva vida en la ciudad. Para ella es una mejora de vida ya que conoce a políticos, escritores y otros intelectuales. Laura vuelve al hotel, tras ser abandonada por Ludvik. Tal vez con el fotógrafo tenga otra oportunidad …

La madre de Laura es la dueña del hostal, que termina llamándolo “La ruta de las damas”. Ella tiene asumido el rol de hostelera. Satisface sexualmente a sus clientes.

Ludvik prisionero político se enamora de Laura. Tras su encarcelamiento ambos se van a vivir a la ciudad. Allí Ludvik no es capaz de olvidar el pasado. Escribe artículos para revistas de poca tirada. Por la noche intenta escribir otra obra de teatro, pero está atormentado por lo vivido anteriormente en los campos de tortura. “Delataba a la gente que no conocía, era un traidor“. “Las torturas eran supervisadas por un médico”.

Un día desaparece tal vez con sed de venganza aliándose con otros en busca de antiguos dirigentes de la dictadura comunista. Es incapaz de  perdonarse a si mismo.

El fotógrafo es como un elixir en la vida de Laura.

El guión de Lapiére se ajusta al dibujo de Pellejero a la perfección. El dibujo de Pellejero cada vez más estético, y siguiendo el uso de color que había comenzado con su otra obra “El silencio de Malka”, hace un empleo inteligente, creando secuencias espectaculares.

Este cómic se editó por primera vez en Francia por Dupois en noviembre del 2000. Ahora lo reedita la editorial Astiberri abril 2018 en España, en la colección CMYK. El álbum tiene las tapas duras y es de gran formato.

Esta obra fue premiada con el “Gran Prix de la Ville” Festival de Sierre Francia junio del 2001. También premiado al mejor álbum del año Festival de la Bande Dessinée de Chanbéryen.

Denis Lapiére licenciado en sociología. Ha trabajado con Pellejero en “El vals del gulag” (2018) y “Un verano insolente” (2010)

Rubén Pellejero publica por primera vez en la revista Cimoc. Además de los trabajos con Lapiére, resaltar su obra “El silencio de Malka” con el guionista Zentner, “En carne viva” con guión de Frank Giroud y Florent Germanie y el western “Lobo de lluvia” con Jean Defaux. Actualmente es el dibujante de Corto Maltes con guión de Juan Díaz Canales.  

Sobre Rafa Piriz

Lector de cómics de diferentes géneros. Creo que hay grandes obras en manga, en cómic europeo, en superhéroes etc. Si tuviese que elegir un tema, los sociales son los que más me gustan, aún así disfruto de cualquier historia y de cualquier tema.

Deja un comentario