
Stephen Wacker, veterano editor de Marvel, asumirá la posición de Editor en Jefe, en sustitución de CB Cebulski.
Un nuevo movimiento en el personal de Marvel, que viene a sumarse a todos los que se han ido produciendo en los últimos meses a raíz de la toma de mando del nuevo CEO de Disney. Para muchos esta relevo era tan inminente como esperado, pues la labor de Cebulski ha contado con mucho detractores que le echaban en cara su abuso de la nostalgia y un estancamiento creativo generalizado en los cómics de la editorial desde que comenzase su mandato. Wacker ha editado etapas muy queridas como el Daredevil de Waid, el Ojo de Halcón de Fraction/Aja, incluso el Superior Spider-Man, y fue fundamental en la creación de Kamala Khan y en DC de series tan icónicas como la semanal 52. Recientemente se encontraba editando los proyectos independientes de Jonathan Hickman en Substack, pero con este nombramiento vuelve a Marvel nuevamente.
Tal y como leemos en The Hollywood reporter, Stephen Wacker es un respetado y veterano editor de cómics —quien también obtuvo una nominación al Emmy por su labor en las incursiones de la compañía en la animación. Sustituye en el cargo a C.B. Cebulski, quien lideraba la división comiquera desde 2017. No obstante, Cebulski seguirá vinculado a la compañía: se trasladará a Japón para encabezar la apuesta de la empresa por el manga —entre otras iniciativas— en calidad de editor de contenidos originales para Asia, una actividad más cercana a su labor previa en Nueva York.
Precisamente otro de los grandes cambios es que Marvel traslada su sede neoyorkina a Burbank en California, tras más de 90 años asentados en la gran manzana, algo similar a lo que ya hizo DC hace unos años para aumentar las sinergias con el resto de divisiones de la compañía. Tiene lógica teniendo en cuenta que un peso pesado de la división audiovisual, Brad Winderbaum, será el siguiente presidente de Marvel Comics y por ende el superior del nuevo editor jefe.
Más allá de lo simbólico del cambio de sede, dejando atrás la histórica ubicación de Nueva York, ojalá se venga un necesario renacimiento creativo que nos traiga buenos cómics, porque lo cierto es que es lógico recelar de este tipo de movimientos corporativistas que buscan sinergias cuyo resultado suele significar que los cómics estén aún más sometidos al ritmo que marquen las películas.
