RESEÑA El Cartero de las mujeres, de Didier Quella-Guyot y Sebastién Morice

El Cartero de las mujeres, de Didier Quella-Guyot y Sebastién Morice
Ha llegado la Primera Guerra Mundial, los hombres son llamados a filas, y una imaginaria isla bretona debe de mandar todos los habitantes que puedan ejercer de soldado. La isla queda vacía de hombres, solo quedan los ancianos, las mujeres y los niños… y Maël.

El Cartero de las mujeres, de Didier Quella-Guyot y Sebastién MoriceMaël no ha sido reclutado, pese a sus deseos, por ser físicamente limitado. Maël sufre una cojera permanente por la que se ha ganado la burla continua, aguantando humillaciones e insultos, toda su vida. Su padre también contribuye a estas continuas afrentas, ya que Maël vive con él y toda la vida ha tenido que sufrir los castigos y el maltrato físico y psicológico, que le administra su progenitor.

Ante la ausencia de hombres jóvenes, el alcalde se ve forzado a ofrecer el trabajo de cartero a Maël. Pese a los enfados y negativas de su padre, el joven aceptará el trabajo y se convertirá en el encargado de repartir la correspondencia, y debido a la guerra, la única conexión entre los maridos y esposas de la isla, gracias a las cartas que llegan desde el frente.

Maël deja de ser ese patizambo y jorobado, y se convierte en el nuevo cartero de la isla, y el único hombre en kilómetros a la redonda. Las mujeres, debido al permanente contacto con el joven y la ausencia de sus maridos, comienzan a encontrar al chico como alguien atractivo y el único capaz de satisfacer y consolar las bajas pasiones de todas las mujeres de la Isla.

El Cartero de las mujeres, de Didier Quella-Guyot y Sebastién Morice

A su vez, él, que tiene acceso a la correspondencia, usará esto para conocer todos los secretos de ellas y sus maridos, y usará esta información para manipular los distintos sentimientos de las mujeres.

El Cartero de las mujeres, de Didier Quella-Guyot y Sebastién MoriceAlguien que no está acostumbrado a ser el centro de atención, nada más que para burlas, se encuentra una situación idílica. Se siente deseado y esto hará que la actitud y personalidad de Maël cambien, casi transformándose en alguien diferente.

Pero todos los sueños se acaban… y la guerra también termina. ¿Qué ocurrirá cuando vuelvan los supervivientes y todo vuelva a la normalidad?.

Didier Quella-Guyot nos presenta este sencillo, divertido y original argumento, para una obra que comienza como una historia feliz, con ligeras chispas de humor y que va oscureciendo su planteamiento hasta su resolución, uno de sus puntos fuertes, puesto que el final de la obra y el giro de los acontecimientos nos sorprenderán bastante en su último capítulo.

Una obra que nos mostrará cómo los elementos condicionan nuestra manera de ser, y cómo puede llegar a cegarnos el querer mantener una situación que nos es beneficiosa.

En el dibujo nos encontramos con Sebastién Morice, que realiza un trabajo limpio, simple, que adquiere, junto con el uso que se le da al color, un aspecto de dibujo de animación. Usa una paleta de colores apagados, con gran presencia de naranjas, marrones y grises, que tratan de dar esa patina de antigüedad y buscan el tono ocre y nostálgico.

El Cartero de las mujeres, de Didier Quella-Guyot y Sebastién Morice

Una entretenida lectura que nos sorprende con la manera de cambiar el enfoque y el planteamiento de la trama que nos presenta al principio, y su posterior cambio de dirección hacia terrenos más trágicos. Una historia autoconclusiva que nos hará pasar por varios estados: desde la leve mueca de sonrisa ante la situación, hasta la sorpresa al conocer secretos del pasado.


El Cartero de las mujeres, de Didier Quella-Guyot y Sebastién Morice
Título: El cartero de las mujeres

Guión: Didier Quella-Guyot
Dibujo:
Sebastién Morice

Editorial: Ponent Mon
Páginas:  112 páginas. A color
Precio: 26 €
Fecha de publicación: Noviembre de 2016.

Sobre Daniel Brun

Lector de cómics, noctámbulo, catedrático en Mignología y espeleología de fondos de estante, reptiliano conspiranoico , iniciado en la magia del Caos, y en mis ratos libres trato de presentar y poner orden en el programa de radio 'Tomos y Grapas'... Aunque eso ya lo sabíais.

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